La Justicia Federal busca llevar a juicio a ocho policías por el caso de la cocaína

La investigación por el denominado caso “narcopolicías” dio un nuevo paso en la Justicia Federal. Los fiscales Patricio Nicolás Sabadini y Ruth Hilgenberg presentaron la acusación contra ocho integrantes de la Policía del Chaco y solicitaron que sean sometidos a juicio oral.
La Fiscalía sostiene que los agentes habrían participado de una maniobra organizada para sustraer cocaína durante una quema de estupefacientes realizada el 18 de diciembre de 2025 en el Polígono de Tiro de la Policía del Chaco, en Colonia Benítez.
Entre los acusados se encuentra el comisario Rubén Héctor César Alegre, para quien se solicitaron 15 años de prisión. Según la acusación, habría ocupado un lugar central en la planificación del hecho.
También fueron acusados el subcomisario Franco Andrés Ramírez, los cabos primeros Gustavo Andrés Quizama y Juan Nicolás Almirón Núñez, los cabos Néstor Ariel Urne Canteros y Gastón Ezequiel Villalba, el sargento Gustavo Jesús Acosta y el cabo primero Francisco Lucas Leonel García.
Los pedidos de pena
La Fiscalía solicitó 12 años de prisión para Ramírez; 11 años para Quizama, Urne Canteros y Almirón Núñez; y 8 años para Acosta, Villalba y García.
Para Alegre, además de la pena de 15 años, se atribuye el delito de peculado en concurso real con la organización de la tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.
En el caso de Villalba y García, los fiscales sostienen que tuvieron participación en la presunta maniobra, aunque no les atribuyen peculado debido a que no estaban presentes físicamente en el predio cuando ocurrió la sustracción.
Cómo descubrieron la presunta maniobra
El hecho salió a la luz durante la destrucción de distintos cargamentos de droga. Según la acusación, un funcionario judicial advirtió movimientos sospechosos mientras dos policías trasladaban una caja con cocaína hacia una camioneta oficial.
La orden de realizar un nuevo pesaje permitió detectar una diferencia: el cargamento había pasado de 8,700 kilos a 7,585 kilos.
A partir de esa situación se requisó el vehículo. Los investigadores encontraron nueve ladrillos de cocaína ocultos debajo de los asientos y dentro de una mochila.
Pero la investigación no terminó allí. En otra mochila fue hallado un ladrillo de yeso que, según la Fiscalía, habría sido preparado para reemplazar uno de los paquetes de droga durante la incineración.
Las comunicaciones que comprometen a los acusados
Los fiscales también incorporaron como evidencia el análisis de teléfonos celulares, mensajes y audios.
Entre las comunicaciones mencionadas aparece un audio atribuido a Quizama, enviado antes del procedimiento, además de conversaciones mantenidas a través del grupo de WhatsApp “Los laaaaaru laaaaaru”.
La acusación sostiene que los mensajes permitirían reconstruir una coordinación previa entre varios de los imputados y, en algunos casos, la búsqueda de un eventual comprador para la droga que pretendían sustraer.
El comisario Alegre, señalado como presunto organizador
Uno de los principales puntos de la acusación está puesto sobre Alegre. Para los fiscales, el comisario habría utilizado su posición dentro de la estructura policial para seleccionar personal de confianza y modificar la conformación de los grupos que participarían del procedimiento.
La Fiscalía también analiza comunicaciones que, según su hipótesis, podrían vincularlo con personas relacionadas con la comercialización de drogas y con presuntos pagos para “liberar zonas”.
La droga que habría intentado ser sustraída alcanzaba los 9,490 kilos y, de acuerdo con la estimación incorporada a la causa, tendría un valor cercano a los 142.350 dólares.
Ahora, con la acusación presentada, será la Justicia Federal la que deberá resolver el avance de la causa hacia el juicio oral, instancia en la que se analizarán las pruebas y se determinará la responsabilidad penal de los ocho imputados.




