
El Gobierno del Chaco dispuso el traslado de ocho agentes del Servicio Penitenciario Provincial a la Policía del Chaco, como parte de una reestructuración interna orientada a fortalecer el sistema de seguridad.
La medida implicó la eliminación de ocho cargos dentro del Servicio Penitenciario y la creación de puestos equivalentes en la estructura policial, específicamente en la Dirección de Educación Policial.
Desde el Ejecutivo provincial indicaron que el objetivo es optimizar el uso de los recursos humanos y mejorar la coordinación entre ambas fuerzas, con especial énfasis en las tareas de custodia de personas privadas de la libertad en comisarías.




