Marcela Acuña pidió tener su iPhone: «es un derecho»

La interna presentó un hábeas corpus ante el Superior Tribunal de Justicia del Chaco para reclamar el cumplimiento de la sentencia que ordena al gobierno provincial garantizar el acceso a telefonía e internet para mujeres privadas de libertad.
El pedido incluye la entrega de un celular analógico de uso personal. “Acceder al celular propio, en contexto de encierro, no es un beneficio, es un derecho”, sostuvo Acuña, quien se encuentra detenida en la Alcaidía de Mujeres acusada como partícipe primaria del femicidio de su nuera, Cecilia Strzyzowski.
La presentación, realizada desde la Alcaidía de Mujeres de Resistencia ante la jueza Isabel Grillo, solicita autorización para utilizar un teléfono celular. En su escrito, Acuña argumentó que la negativa vulnera derechos reconocidos por el tribunal y por tratados internacionales de derechos humanos.
También mencionó que la jueza Dolly Fernández, a cargo de la etapa preparatoria del juicio oral en el que está imputada, supeditó el pedido de acceso a telefonía móvil a las medidas que disponga el Poder Ejecutivo. La detenida lleva cerca de 20 días en huelga de hambre solicitando que se garanticen sus derechos.
“Acceder en mi caso al celular, propio, en contexto de encierro, no es un beneficio, es un derecho”, sostuvo Acuña, quien pidió que el dispositivo sea analógico, sin acceso a redes sociales. “Simple, sencillo, cuyo uso sea personal a fin de fortalecer las relaciones familiares y sociales que me identifican como persona”, aclaró.
En este sentido, señaló que de los jueces del Superior Tribunal “depende marcar el camino de legalidad en materia de derechos, poniendo freno al autoritarismo del Ejecutivo, que instala mediante groseras pautas oficiales en determinados medios de comunicación el odio a los pobres, sobre todo, si tienen la particularidad de luchar por sus derechos”.




