
Los centros de diálisis que atienden a afiliados de PAMI denuncian que llevan un año y medio con el módulo congelado y que, además, sufrieron un recorte del 8%. Los prestadores reclaman una actualización cercana al 50% para afrontar el aumento de costos y advierten que la situación podría afectar la continuidad de los servicios.
El planteo central es que, cuando el ajuste alcanza tratamientos indispensables como la diálisis, deja de ser solo una cuestión económica y puede poner en riesgo la salud y la vida de los pacientes.




