
El oficialismo senatorial decidió eliminar el capítulo de la ley de inviolabilidad de la propiedad privada referido a la venta de tierras rurales a capitales extranjeros y, en principio, que el resto del proyecto se debata mañana, en una sesión pactada para las 14, tras el cuarto intermedio del mes pasado. La definición se precipitó minutos antes de las 15, tras una cumbre que concentró a los sectores aliados con la jefa libertaria en la Cámara alta, Patricia Bullrich, quien volvió a sufrir un nuevo traspié.
La caída del capítulo más polémico de la iniciativa se consumó tras el dominó de bajas que comenzó durante la tarde de ayer. Es que, mientras Bullrich realizaba una conferencia para anunciar nuevos cambios en la venta de tierra a extranjeros -de liberar todo a actualizar el tope actual de 15% a 25%-, al menos cuatro legisladores sobre los que se presumía un voto positivo dudaban y rechazaron ante Infobae que la porteña haya insinuado, ante medios de comunicación, que los tenía cerrados.
En tanto, esta mañana, dos gobernadores cercanos -por momentos, ya que aquí se dieron vuelta- a la Casa Rosada, como el tucumano Osvaldo Jaldo y el neuquino Rolando Figueroa, anunciaron que se oponían al capítulo en cuestión. Hasta una banca del PRO optó por separarse de Bullrich cuando se enteró que un radical de su provincia iba a rechazar el capítulo. En conjunto, se generó un desorden imposible de ser salvado. Como contó este medio ayer, todo había dejado de ser técnico y la discusión se había convertido, en un 100%, en política.




