
El hecho ocurrió en la pasarela que conduce a la Garganta del Diablo, del lado brasileño (Foz do Iguaçu), ante la mirada atónita de otros visitantes que registraron la secuencia con sus teléfonos.
Según los videos difundidos en redes sociales, el hombre cruzó los límites de contención y saltó hacia la zona del río para alcanzar su celular, que se le había caído instantes antes. Tras recuperar el dispositivo cerca de la caída de agua, el individuo logró trepar nuevamente hacia la estructura de la pasarela para continuar su recorrido habitual.
Las autoridades del Parque Nacional destacaron que, al momento del incidente, el caudal del río Iguazú se encontraba por debajo de su nivel normal, un factor clave que redujo el riesgo inmediato de que el hombre fuera arrastrado por la corriente. No obstante, el acto fue calificado como una imprudencia extrema debido a la proximidad con los saltos de agua más importantes del complejo.




