
Bajo la premisa de que «retroceder no es una opción», el presidente Javier Milei decidió profundizar el recorte fiscal con un nuevo reajuste de 1,47 billones de pesos. La medida, que representa el 1,6% del PBI, se oficializó en la previa de la marcha federal universitaria, enviando un mensaje político contundente: el ajuste se mantiene a pesar de la presión en las calles.
Mientras la multitud colmaba las plazas, en Casa Rosada el clima era de desconcierto y hermetismo. Ministros del gabinete admitieron su sorpresa ante la celeridad del decreto, mientras que la mesa política, liderada por Karina Milei, optaba por redoblar la apuesta legislativa sin aceptar modificaciones de sus aliados.




