

En una jugada para recrear la expectativa y contener la sangría de dirigentes hacia La Libertad Avanza, Mauricio Macri relanzó el PRO y dejó como incentivo una candidatura expectante para 2027. “Somos el próximo paso”, afirmó el líder amarillo al deslizar una eventual postulación.
En Parque Norte, en la Buenos Aires, Macri reunió a 2.500 dirigentes, entre ellos el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.
Antes de subir al escenario, en un streaming para partidarios, el exmandatario se diferenció de Javier Milei y envió una señal a la burguesía nacional. “Tenemos que cuidar a aquel que invierte, no tenemos que robarlo, porque si lo robás, los tipos no vienen”, resaltó.
Horas antes, Milei había calificado a los empresarios nacionales como “prebendarios, sátrapas y parásitos”, en medio de los reclamos por la apertura indiscriminada de importaciones.
“El PRO no viene a cuestionar el rumbo, viene a completarlo, somos el próximo paso. Siempre fuimos mejores constructores que destructores”, sostuvo Macri, en un intento por recuperar centralidad. “Tenemos diferencias (con Milei) y las hemos expresado y las vamos a expresar cada vez que haga falta. Pero nuestra prioridad fue y va a ser el cambio”.
Luego, dejó un mensaje dirigido a dirigentes del PRO que hoy integran el Gobierno libertario, como el ministro del Interior, Diego Santilli. “En estos años hicimos algo casi inédito, que nunca pasa en la política argentina: apoyar a un gobierno sin ser gobierno y sin pedir nada a cambio”, resaltó. “Y lo hicimos porque creemos y siempre creímos que el país es más importante que el partido, es más importante que los intereses personales, y que la prioridad era sacar al kirchnerismo del poder”, completó.
“El PRO no viene a reemplazar el rumbo, viene a completarlo. No vamos a boicotear ninguna ley que le haga bien al país”, agregó.
En ese marco, planteó críticas a la gestión libertaria. “Cuando se construye una casa, el primer paso es demoler lo que estaba mal, tirar las paredes con humedades, sacar los cimientos podridos. Eso era indispensable. Es lo que el Gobierno está haciendo y nosotros apoyamos. Pero si la obra se detiene ahí no tenés una casa nueva, tenés un terreno vacío. Y los argentinos necesitan una casa”, señaló.
“Hay una diferencia enorme entre estabilizar y construir. El país necesita dar el siguiente paso. El objetivo es que la gente no solo deje de empeorar, sino que empiece a vivir mejor”, afirmó, en la nueva narrativa que intenta instalar.
En su análisis, Macri dio a entender que el triunfo de Milei fue circunstancial, al vincularlo con la ausencia de Patricia Bullrich en el balotaje. “El cambio empezó con millones de personas que se animaron a apoyarnos y hoy continúa con una nueva oportunidad para salir de la decadencia”, concluyó.




