Encontraron un video de las torturas a las que fueron sometidas las víctimas del triple crimen de Florencio Varela

Un video de apenas dos minutos y 39 segundos podría convertirse en una de las pruebas más importantes del triple crimen de Florencio Varela. A más de un año de los asesinatos de Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez, la Justicia federal encontró una filmación que registra parte de las torturas a las que fue sometida la adolescente de 15 años antes de morir. El material no solo aporta nuevos detalles sobre la brutalidad del ataque, sino que ubicaría a Tony Janzen Valverde, conocido como «Pequeño J», en la escena del crimen, pese a que había asegurado que nunca estuvo allí.

La grabación fue revelada inicialmente por el medio especializado Encripdata. En las imágenes, un hombre interroga violentamente a Lara para obtener información sobre un supuesto robo de cocaína. «¿Qué pasó ese día con Alex?», le pregunta mientras la amenaza. La adolescente insiste en que no volvió a verlo y ruega que no le hagan daño. En un momento, el agresor le promete que saldrá con vida si habla, aunque la organización ya había comenzado a preparar el lugar donde terminarían enterrados los cuerpos de las tres víctimas.

El diálogo transcripto en el sitio es brutal:

Lara: «Yo nunca más los vi».

Roger: «¡Concha tu madre!».

Roger: «¿Qué pasó ese día con Alex, concha tu madre? Quiero que me digas».

Lara: «¿Con Alex? Ay, yo no lo vi nunca más a él, no lo vi nunca más, te juro».

Roger: «Te lo voy a enseñar, mira, cállate, concha tu madre. ¿Dónde chucha está María?».

Lara: «¿Eh?».

Roger: «Pon tu mano acá. ¿Dónde está María?».

Lara: «¿María?».

Roger: «María, concha tu madre».

Lara: «¿Qué María? Yo no lo vi nunca más, yo no lo vi nunca más».

Roger: «¡Te voy a volar el dedo, concha tu madre!».

Lara: «¡No, por favor, por favor, no!».

El hombre que dirige el interrogatorio fue identificado como Pablo Daniel Macalopu Cafferata, un ciudadano peruano de 35 años conocido como «Roger». El sospechoso ya se encontraba detenido en el marco de otra investigación por narcotráfico, a cargo de la jueza federal Sandra Arroyo Salgado. Según las fuentes judiciales citadas por ambos medios, Macalopu sería una figura de peso dentro de la organización criminal involucrada en el triple asesinato.

El hallazgo se produjo a partir del análisis de un teléfono celular secuestrado durante un allanamiento. Los investigadores utilizaron el software forense UFED y recuperaron la filmación, que había sido compartida entre integrantes de la banda mediante Zangi, una aplicación de mensajería encriptada. Uno de los involucrados conservó el archivo en su dispositivo, lo que terminó proporcionando una prueba clave para la causa.

Sin embargo, la revelación más comprometedora apunta directamente contra «Pequeño J». Según la reconstrucción de Encripdata, el video permite ubicarlo en la vivienda de Villa Vatteone donde fueron asesinadas las tres jóvenes. La investigación le atribuye tareas vinculadas con la planificación, la logística, el traslado de las víctimas y el control del lugar de cautiverio. La casa donde se produjo el triple crimen es propiedad de la sindicalista de SUTEBA, Silvia Almazán, quien se la alquilaba a una hijastra (hoy detenida) de otra sindicalista y funcionaria de Educación del gobierno bonaerense, Fabiana Guerrero.

Esto contradice la versión que el propio Pequeño J había presentado ante la Justicia y sostenido públicamente. En una entrevista con Infobae, Valverde afirmó que no había participado de los hechos y que desconocía lo que les había sucedido a las chicas. «Yo no estuve y tampoco me imaginaba lo que les hicieron», aseguró entonces. La aparición del video pone ahora seriamente en duda ese relato, aunque su alcance probatorio deberá ser evaluado en el expediente.

La filmación también refuerza la hipótesis de que el triple crimen fue una venganza por el robo de un cargamento de cocaína. Durante el interrogatorio, Macalopu hace referencia a un episodio ocurrido más de un mes antes y acusa a la víctima de estar vinculada con el faltante de droga. Los investigadores trabajan sobre la posibilidad de que personas cercanas a las jóvenes hayan participado del robo, aunque todavía no pudieron establecer con certeza qué ocurrió ni determinar si alguna de ellas proporcionaba información a una organización rival.

La reconstrucción judicial señala que los crímenes fueron cometidos entre la noche del 19 y la madrugada del 20 de septiembre de 2025. Los cuerpos de Brenda, Morena y Lara fueron encontrados enterrados en el patio de una vivienda de Florencio Varela. Las autopsias revelaron que las víctimas habían sufrido graves lesiones antes de morir. En el caso de Lara, los peritos determinaron que falleció desangrada por una herida en el cuello y que sufrió la amputación de cinco dedos de su mano izquierda.

El nuevo material también podría ayudar a identificar a otros participantes del ataque. Encripdata sostiene que la grabación permite reconocer la intervención de al menos dos personas que hasta ahora no habían sido mencionadas en la investigación. Además, fuentes vinculadas al expediente señalaron a Macalopu y a Edbar Ruiz Pérez como posibles jefes de la estructura criminal. Ruiz Pérez fue asesinado por sicarios el 31 de marzo de 2026 en Tarija, Bolivia, cerca de la frontera argentina.

La investigación está actualmente en manos del juez federal Jorge Rodríguez y la fiscal Mariela Labozzetta, luego de que el expediente pasara del fuero provincial a la Justicia federal por sus presuntos vínculos con el narcotráfico. La causa cuenta con 17 imputados y cinco prófugos, por quienes el Ministerio de Seguridad Nacional ofreció recompensas de hasta 10 millones de pesos.

Tras la aparición de la filmación, el Juzgado Federal N.º 2 de Morón dispuso un nuevo secreto de sumario. La defensa de «Pequeño J» todavía no había accedido al material al momento de las publicaciones.

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