Este martes 3 de noviembre, más de 250 millones de estadounidenses están habilitados para participar de las elecciones de medio término, que definirán la composición de la Cámara de Representantes, el Senado y las gobernaciones de 36 estados.
Los comicios representan una evaluación de los primeros dos años de gestión de Donald Trump y podrían modificar el equilibrio político del Congreso.
El presidente se mostró confiado en una victoria republicana, defendió su gestión económica y aseguró que la inflación está controlada.
La jornada electoral estuvo marcada por inconvenientes técnicos en centros de votación de Nueva York y Florida, además de fuertes lluvias e inundaciones que obligaron a trasladar al menos 18 establecimientos electorales.
Miles de observadores supervisan el proceso, considerado clave no solo para el futuro político de Trump, sino también por sus posibles repercusiones internacionales.
