Un nuevo episodio sumó tensión a los vínculos bilaterales entre la Argentina y Brasil. El Ministerio de Relaciones Exteriores del vecino país convocó de manera formal a Emilia Cortés, representante de la Embajada argentina, para indagar sobre la supuesta logística que facilitó el trayecto del excandidato presidencial brasileño, quien cruzó territorio argentino y tomó un vuelo privado en Puerto Iguazú.
De acuerdo con lo difundido por el portal informativo UOL, la cita se concretó el jueves por la tarde en el edificio de Itamaraty. El encuentro, conducido por el titular del Departamento del Mercosur de la Cancillería local, João Marcelo Galvão de Queiroz, se extendió solo por unos minutos. En dicha instancia, la representación brasileña requirió precisiones sobre el despliegue que hizo posible la salida de Bolsonaro y solicitó saber si existió gestión o coordinación por parte de integrantes de la Casa Rosada.
El pedido de explicaciones surgió a raíz de versiones periodísticas que señalan la presencia del asesor presidencial Santiago Caputo en la zona de la Triple Frontera (entre Puerto Iguazú y Foz de Iguazú) durante el desarrollo del operativo. No obstante, la eventual intervención del funcionario aún no ha sido acreditada judicialmente.
Desde la administración de Luiz Inácio Lula da Silva optaron por llevar el reclamo de forma reservada: la diplomática argentina no fue recibida por las máximas autoridades del ministerio y la gestión se desarrolló sin anuncios públicos ni comunicados oficiales. Esta postura busca contener el impacto político y evitar un agravamiento de las diferencias bilaterales en un contexto de relación áspera, sin que hasta el momento se hayan dispuesto sanciones ni medidas complementarias contra la Argentina.
