Un sacerdote murió aplastado por una cruz de madera mientras celebraba Misa

Un trágico accidente conmovió a la comunidad católica de Guayaquil durante la jornada de este sábado 17 de octubre, luego de que el sacerdote Patricio Alfredo Sánchez Molinari falleciera tras ser impactado por una pesada cruz de madera que se desprendió del altar mientras oficiaba la Misa diaria.

El suceso ocurrió en el templo de la parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro durante una Misa que era transmitida en directo a través de la plataforma Facebook. Alrededor del minuto 27 de la emisión, la estructura religiosa colocada en la pared posterior del presbiterio se soltó inesperadamente y cayó sobre la cabeza del religioso, provocándole la muerte de forma instantánea ante la mirada de los feligreses presentes.

A través de un comunicado firmado por el cardenal arzobispo Luis Gerardo Cabrera Herrera, la Arquidiócesis de Guayaquil confirmó el fallecimiento del presbítero señalando que «ha partido a la Casa del Padre», sin brindar mayores detalles técnicos sobre las causas del colapso estructural. Asimismo, la autoridad eclesiástica solicitó oraciones por el descanso eterno del párroco y transmitió su solidaridad a sus allegados y a la congregación.

Reflexión premonitoria en la homilía

Minutos antes del fatal desenlace, Sánchez Molinari se encontraba pronunciando la homilía correspondiente al pasaje evangélico sobre el pago de impuestos. Durante su alocución, el sacerdote invitó a la comunidad a reflexionar sobre la brevedad de la vida y el uso del tiempo.

«Un día todos los que estamos aquí también vamos a morir», pronunció el párroco en el tramo final de su sermón, instando a los asistentes a evaluar la dedicación otorgada a las cuestiones espirituales frente al tiempo destinado al trabajo, la tecnología y las redes sociales.

Investigación y antecedentes en la diócesis

Hasta el momento, las autoridades locales no informaron de forma oficial si existía un deterioro previo en las fijaciones de la pesada estructura o si se inició una investigación pericial para determinar eventuales responsabilidades por la falta de mantenimiento del templo. Tampoco se precisaron los detalles relativos a las exequias ni al velatorio.

El padre Sánchez Molinari pertenecía a la Congregación del Santísimo Redentor, orden misionera fundada en 1732 por San Alfonso María de Ligorio. El luctuoso episodio vuelve a enlutar a la Iglesia de Guayaquil, que en marzo pasado había sufrido la pérdida de los sacerdotes Alfonso Avilés y Pedro Anzoátegui, fallecidos por ahogamiento en la localidad de Playas.

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