La Justicia de Córdoba condenó a prisión perpetua a Rocío Milagros Rauch, madre de Aralí Vivas, y a los otros dos acusados por el crimen de la nena de ocho años, ocurrido en noviembre de 2024 en la localidad de Brinkmann.
Los otros condenados son Ezequiel Matías Simeone, pareja de la mujer, y Cristian Hernán Varela, amigo de él. El veredicto se conoció este jueves en la Cámara del Crimen de San Francisco, luego de dos semanas de debate con jurados populares. Los tres fueron declarados culpables por los delitos de abuso sexual agravado y homicidio calificado.
