María Victoria Caillava declaró este miércoles por primera vez ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes en el juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña. La exfuncionaria municipal, una de las siete personas acusadas por la presunta sustracción y ocultamiento del niño, negó cualquier participación en el hecho y aseguró que Loan nunca estuvo en ninguno de sus vehículos.
La audiencia marcó la reanudación del debate después de dos semanas sin actividad. Caillava se convirtió así en la cuarta imputada en declarar ante el tribunal, después de Laudelina Peña, Antonio Benítez y el excomisario Walter Maciel.
Su declaración era especialmente esperada luego de que Maciel apuntara contra ella, su esposo Carlos Pérez y Laudelina Peña. Durante su exposición de septiembre, el exjefe de la comisaría de 9 de Julio sostuvo como hipótesis que Loan habría sido atropellado y posteriormente ocultado, una versión que Caillava y Pérez rechazan.
Al comenzar su declaración, Caillava hizo un repaso de su historia personal y afirmó que desde el inicio de la causa se construyó una imagen sobre ella que no se corresponde, según sostuvo, con su trayectoria. «Quiero que me conozcan a mí como persona. Se han dicho muchas cosas y ensuciado mi apellido», manifestó. Recordó que nació en Gobernador Martínez, que creció en el paraje Bonete y describió una infancia humilde vinculada al trabajo rural.
También hizo referencia a su relación con Catalina Peña, abuela de Loan, y sostuvo que desde su función municipal había colaborado con ella y con otras familias de la localidad.
Luego se refirió directamente a la acusación que enfrenta junto a su esposo. «Me duele que me acusen del secuestro de un niño. Es algo horrible lo que nos está pasando. Jamás en mi vida haría daño a un nene», expresó entre lágrimas.
Qué dijo sobre el almuerzo del 13 de junio
Caillava reconstruyó además lo ocurrido el 13 de junio de 2024, día en que Loan fue visto por última vez en el paraje Algarrobal. Según relató, el día anterior Laudelina Peña la invitó a almorzar en la casa de Catalina. Caillava aseguró que aceptó con naturalidad porque la abuela del niño ya le había dicho anteriormente que la invitaría cuando preparara gallina de campo.
Contó que alrededor de las 11.30 salió junto a Carlos Pérez hacia el paraje y que llegaron cerca de las 12.10. Allí, según recordó, ya se encontraban Laudelina, Macarena Peña, Camila Núñez y José Peña junto a Loan.
La imputada incluso describió la ropa que llevaba el niño: recordó una remera negra con la palabra Messi en color rosado, un pantalón y una gorra celeste con una tira roja.
Caillava describió el encuentro como un almuerzo normal y sostuvo que, después de comer, varias de las personas presentes se alejaron de la mesa. Según su versión, quedaron allí Catalina, José Peña, Carlos Pérez y ella.
También aseguró que no observó a ninguna persona alcoholizada, en referencia a las distintas versiones que circularon sobre el estado del padre de Loan aquel día.
«Un niño se puede desorientar y extraviar»
Caillava relató que, cuando ella y Pérez se disponían a regresar a su casa, escuchó sonar el teléfono de Laudelina. Según declaró, Antonio Benítez preguntaba si Loan ya había regresado del naranjal. Laudelina habría respondido entonces que iría a buscarlo porque posiblemente estuviera regresando por el callejón.
Caillava aseguró que hasta ese momento desconocía que Loan y otras personas habían ido hasta un naranjal ubicado a unos 600 metros. «No sabíamos que era la segunda vez que Loan iba a la casa de su abuela», afirmó.
En ese punto planteó su propia interpretación sobre lo sucedido durante esos primeros minutos de búsqueda: «Es obvio que un niño se puede desorientar y extraviar, tenía cinco años. Se puede perder, por más que digan que está cerca».
Esa versión se contrapone con la hipótesis sostenida por la acusación fiscal, que considera que Loan no se perdió sino que fue sustraído y posteriormente ocultado. Según el requerimiento de elevación a juicio, Caillava y Pérez habrían intervenido en el ocultamiento y Maciel habría colaborado para dificultar la búsqueda.
Negó haber llevado a Loan en la camioneta
Uno de los principales puntos de la declaración estuvo dirigido a rechazar que el niño hubiese sido trasladado en los vehículos del matrimonio. Caillava aseguró que Pérez conducía cuando abandonaron la casa de Catalina y que avanzaron lentamente por las malas condiciones del camino.
«Fuimos despacio y no paramos en ningún momento», sostuvo. También recordó que durante la instrucción, cuando permanecía detenida en Salta, le pidió a la jueza federal Cristina Pozzer Penzo que reconstruyera el recorrido de su teléfono celular. «Van a comprobar que no fuimos nosotros, jamás paramos, jamás lo alzamos a Loan», afirmó.
La cuestión de la camioneta es uno de los puntos centrales de la acusación. El Ministerio Público Fiscal sostuvo al requerir la elevación a juicio que existen sospechas de que para alejar al niño del lugar se utilizó la Ford Ranger del matrimonio Pérez-Caillava, vehículo en el que durante la investigación se realizaron peritajes odoríficos.
El llamado que alertó sobre la desaparición
Caillava aseguró que, una vez de regreso en su casa, alrededor de las 15 recibió una comunicación de Catalina Peña. Según recordó, la mujer le dijo que «no aparece el muchachito» y le preguntó si ella y Pérez lo habían visto durante el trayecto.
La acusada señaló que luego intentó volver a comunicarse con Catalina en reiteradas oportunidades y, al no conseguirlo, llamó a Laudelina. La tía de Loan le confirmó entonces que el niño continuaba desaparecido.
«Le dije que iba a avisar a la Policía», afirmó.
El juicio busca establecer qué ocurrió con Loan Danilo Peña, desaparecido el 13 de junio de 2024 cuando tenía cinco años. La Fiscalía acusa a siete personas de haber intervenido, con distintos grados de responsabilidad, en la sustracción y posterior ocultamiento del niño.
