El fenómeno de El Niño continúa fortaleciéndose y los últimos pronósticos advierten sobre la posibilidad de que alcance una intensidad excepcional durante los próximos meses. Las temperaturas del océano Pacífico ya presentan anomalías extraordinarias y algunos especialistas analizan la posibilidad de un episodio que popularmente fue denominado “El Niño Godzilla”.
El término no corresponde a una clasificación científica oficial, sino que se utiliza para describir eventos de El Niño de intensidad excepcional. La expresión ganó notoriedad durante el episodio 2015-2016, cuando el climatólogo de la NASA Bill Patzert recurrió a la figura del famoso monstruo japonés para graficar la magnitud del calentamiento del Pacífico.
Según un informe de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), publicado el 10 de septiembre, las temperaturas superficiales del Pacífico ecuatorial oriental registraban anomalías superiores a los 3 °C respecto de los valores habituales. El índice Niño 1+2 alcanzó +3,4 °C, mientras que la región Niño 3.4 registró +1,8 °C.
La NOAA estimó además más de un 90% de probabilidad de que se desarrolle un episodio fuerte durante los próximos meses y calculó un 75% de posibilidades de que entre octubre y diciembre alcance una intensidad superior a los registros anteriores de su índice relativo, cuya serie histórica comienza en 1950.
Las proyecciones experimentales del laboratorio GFDL de la NOAA también anticipan un evento potencialmente histórico, aunque todavía existe incertidumbre sobre cuál será su intensidad máxima.
¿Qué impacto podría tener en Argentina?
El Niño se caracteriza por un calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico ecuatorial que modifica la circulación atmosférica y puede alterar la distribución de las precipitaciones a escala regional y global.
En Sudamérica, un episodio intenso puede favorecer períodos de lluvias abundantes, crecidas de ríos y una mayor frecuencia de situaciones de inestabilidad en determinadas zonas. Para Argentina, el escenario requiere especial atención durante la primavera y el verano, especialmente ante la posibilidad de precipitaciones superiores a las habituales en sectores del centro y noreste del país.
No obstante, la presencia de un Niño intenso no implica que todas las regiones vayan a experimentar condiciones extremas. Los efectos dependen de la ubicación geográfica y de la interacción con otros patrones atmosféricos y sistemas meteorológicos.
De cara al verano 2026-2027, los especialistas continuarán monitoreando la evolución de las temperaturas del Pacífico y el comportamiento de la atmósfera para determinar si finalmente el fenómeno alcanza los niveles históricos proyectados.
Recomendaciones ante posibles fenómenos extremos
Ante la posibilidad de lluvias intensas, tormentas y temperaturas elevadas, se recomienda consultar los alertas oficiales del Servicio Meteorológico Nacional, evitar circular por zonas inundables, asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento y contar con un kit básico de emergencia.
Además, frente a jornadas de calor extremo, es fundamental mantenerse hidratado, evitar la exposición al sol durante las horas de mayor intensidad y prestar especial atención a niños, adultos mayores y personas vulnerables.
