Guillermo Bellingi, exfuncionario de la Procuración General de la Nación, fue encontrado muerto en la vía pública en Villa Elisa, partido de La Plata, a pocos días de que comenzara el juicio oral en el que estaba acusado junto con la exprocuradora Alejandra Gils Carbó.
El hombre, de 55 años, fue hallado en calle 8, entre 406 y 407, con una herida de arma blanca en el tórax. La investigación policial analiza como una de las hipótesis un posible suicidio, aunque las circunstancias de la muerte permanecen bajo investigación.
Junto al cuerpo fueron encontrados su billetera, el teléfono celular, un reloj, una mochila y un cuchillo tipo criollo con su correspondiente vaina.
Según los primeros informes, Bellingi no presentaba a simple vista lesiones defensivas ni otros signos de violencia. La herida se encontraba en la parte baja del tórax y tenía una trayectoria inclinada hacia el lado izquierdo.
Un juicio que debía comenzar en 20 días
Bellingi había sido subdirector general de Administración de la Procuración durante la gestión de Gils Carbó y estaba acusado por su intervención en la adquisición de un inmueble ubicado en Perón al 600, en la ciudad de Buenos Aires.
El juicio oral debía comenzar en aproximadamente tres semanas ante el Tribunal Oral Federal Nº 8.
La investigación judicial sostiene que la licitación para comprar el inmueble habría sido direccionada para favorecer la operación finalmente concretada.
Uno de los elementos centrales de la acusación es que Juan Carlos Thill, medio hermano de Bellingi, intervino como intermediario y cobró una comisión cercana a los $3 millones por asesorar en la operación realizada en 2013.
La Procuración pagó entonces $43.850.000 por el inmueble.
La Justicia también puso bajo la lupa el hecho de que determinados contratos vinculados con las comisiones habían sido firmados antes de que se conociera públicamente el resultado de la licitación.
Gils Carbó y Bellingi habían sido enviados a juicio oral por decisión del juez Julián Ercolini.
La exprocuradora fue procesada en 2017 y posteriormente renunció a su cargo. Desde entonces, la Procuración General permanece a cargo de manera interina de Eduardo Casal.
La muerte de Bellingi obligará ahora al tribunal a revisar el alcance del proceso judicial respecto del resto de los acusados, mientras la Justicia bonaerense intenta establecer con precisión qué ocurrió durante las horas previas al hallazgo del exfuncionario.
