Aplaudan igual. Emociónese igual porque la mejor Selección de la historia llegó hasta dónde nadie pensaba. Siéntase igual identificado con un equipo que hizo de la resiliencia su arma principal, que construyó la épica con fútbol y actitud en el orden que quieran. Ahí está Messi llorando y abrazándose con todos.
Ahí está cada uno de los que hicieron de esta Scaloneta un ejemplo de sentido colectivo y compromiso por la camiseta que dejará una marca indeleble. La Selección no pudo defender la corona ante un España que jugó mejor, lo dominó, le llegó por todos lados y terminó siendo un justo campeón.
