La investigación por el femicidio de Lorena Romero sumó un avance clave luego de que una nueva pericia genética confirmara que los restos hallados en el río Paraná en 2019 pertenecen a la joven desaparecida en Resistencia.
El estudio, realizado sobre un hueso recuperado durante la investigación y comparado con muestras de ADN de sus padres, arrojó una coincidencia del 99,99 %.
Sin embargo, el informe también determinó que las manchas de sangre halladas en una amoladora, una almohada y una funda de colchón secuestradas durante la causa no corresponden a Lorena. Aunque este resultado descarta una de las principales evidencias analizadas en el expediente, la fiscalía mantiene la investigación contra los cinco imputados y continúa la búsqueda de nuevos elementos que permitan esclarecer el crimen y determinar responsabilidades.
