Villa Eloísa, una localidad tranquila del sur de Santa Fe, fue escenario de un impactante operativo antinarcóticos que dejó al descubierto una nueva ruta del tráfico aéreo de cocaína: aviones clandestinos que aterrizan en campos desiertos y descargan su mercancía ante una cadena de cómplices que esperan con los motores encendidos.
En las últimas horas fueron detenidos el piloto y el copiloto de la aeronave, ambos de nacionalidad boliviana. Según trascendió, los dos hombres arrestados serían quienes piloteaban el avión secuestrado, en cuyo interior se presume que había una importante cantidad de cocaína. La investigación busca ahora determinar el origen del vuelo y el destino final de la droga.
