Personal de la Comisaría Quinta, en apoyo a inspectores municipales, intervino en un domicilio de calle Fortín Aguilar para dar por terminada una fiesta que superaba los límites permitidos de contaminación acústica.
Durante la madrugada de este jueves, alrededor de las 2:30, se llevó a cabo un operativo de control ambiental en la zona sur de la capital que culminó con la clausura de un evento social de gran magnitud.
El procedimiento se inició tras el requerimiento de la Dirección de Acústica Ambiental del municipio, cuyos inspectores solicitaron el acompañamiento de la Comisaría Quinta Metropolitana para constatar ruidos molestos en una vivienda ubicada en calle Fortín Aguilar al 3500 aproximadamente.
