La guerra en Oriente Medio profundiza la tensión sobre la economía global, afectando el acceso a energía y alimentos.
La directora del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, advirtió que el conflicto provoca una “crisis de oferta” con impacto en la inflación y el crecimiento.
Además, alertó que la inseguridad alimentaria sumó 45 millones de personas más, superando los 360 millones a nivel mundial.
