La mayoría de las líneas de colectivos del área metropolitana de Gran Resistencia dejarán de prestar servicio a partir de las 22 horas, en el marco de una medida adoptada por las empresas para reducir el consumo de gasoil.
La decisión responde al incremento de los costos operativos, especialmente en lo vinculado al combustible, lo que obligó a las prestatarias a ajustar la frecuencia y extensión del servicio.
Según se informó, solo algunas líneas continuarán circulando durante la noche, aunque lo harán con un esquema reducido y limitado.
La medida impacta de manera directa en los usuarios que dependen del transporte público en horario nocturno, generando preocupación por las dificultades para movilizarse.
Este recorte se produce en un contexto de crisis en el sistema de transporte, donde las empresas buscan sostener la prestación frente a los problemas económicos que atraviesa el sector.
