La catalana Noelia Castillo murió tras 20 meses de lucha judicial en los Tribunales de Barcelona. La joven de 25 años, que atravesó una vida llena de adversidades, había hecho un pedido concreto: ya no quería vivir.
El caso levantó polémica tanto en los tribunales como en los medios e incluso cruzó la frontera de España. No solo por el pedido de la joven y su intención de morir, sino porque desde el principio su familia no estuvo de acuerdo con su decisión. Su padre incluso presentó todo tipo de recursos para impedir el procedimiento, pero finalmente la justicia dejó la decisión en manos de Noelia, ya que en su país se trata de una práctica legal.
El medio local El Confidencial entrevistó a los médicos y afirmaron que la familia estuvo presente hasta el último momento, pero no presenciaron la muerte por pedido de Castillo. Se le aplicó un protocolo de 15 minutos de duración, que inició con una sedación y le suministraron tres medicamentos.
Como pedido final, la chica pidió que sus padres no estén presentes en el momento de su muerte y que todo suceda en la intimidad de su cuarto.
