Tras casi nueve años de detención, Nahir Galarza salió este miércoles de la Unidad Penal N° 6 de Paraná para regresar de manera transitoria a Gualeguaychú, su ciudad natal. El traslado fue autorizado por la Justicia en el marco de un permiso humanitario excepcional, con el objetivo de que pudiera visitar a su abuela materna, quien atraviesa un delicado estado de salud.
El operativo se realizó bajo estricta custodia y contempló el traslado desde la capital entrerriana hasta el domicilio familiar, donde se concretó el encuentro durante la mañana. Según trascendió, la visita tuvo una duración aproximada de una hora, tras la cual la joven fue trasladada nuevamente al penal donde cumple su condena.
Desde el ámbito judicial aclararon que esta salida no implica ningún cambio en la situación procesal de Galarza, quien cumple una condena a prisión perpetua. La autorización respondió exclusivamente a una situación familiar excepcional y no constituye un beneficio permanente ni una flexibilización del régimen de detención.
El regreso a Gualeguaychú tuvo además una fuerte carga simbólica, ya que se trata de la ciudad donde ocurrió el crimen de Fernando Pastorizzo en 2017, un caso que generó gran repercusión a nivel nacional. Desde entonces, la joven permanece detenida, y este tipo de permisos se otorgan de manera extraordinaria y bajo condiciones específicas establecidas por la Justicia.
