
El intento de «rebranding» por parte de Lumilagro se transformó en uno de los peores desastres de relaciones públicas del último tiempo. la cuenta oficial de la marca en X (ex Twitter) lanzó una serie de mensajes provocadores que actuaron como un bidón de nafta en la conversación pública.
Tras conocerse que la histórica empresa apagó sus hornos para importar termos de Asia y despidió a 170 empleados, un infame tuit donde preguntaban a sus clientes si preferían que «los volvamos a contratar y vuelvas a tener que gastar $100 mil pesos de más», sumado a la desafortunada comparación de que se automatizaron «igual que en los 70’s», desató una ola de furia incontrolable. Los usuarios no perdonaron la falta de empatía y liquidaron al Community Manager (CM) y a la directiva de la empresa con respuestas lapidarias.




