El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su gobierno podría avanzar en una “toma amistosa” de Cuba, en medio de fuertes tensiones entre Washington y La Habana. Las declaraciones llegan días después del incidente en el que guardacostas cubanos mataron a cuatro tripulantes de una lancha procedente de Florida.
Trump aseguró que existen conversaciones con el gobierno cubano y que las gestiones están siendo encabezadas por el secretario de Estado, Marco Rubio. Además, calificó a Cuba como una “nación fallida” y sostuvo que la isla enfrenta una grave crisis económica y energética tras el endurecimiento del bloqueo estadounidense.
Hasta el momento, el gobierno cubano no confirmó oficialmente estos contactos.
