La CGT promete frenar la reforma laboral «hasta el último minuto»

Octavio Argüello apuntó contra gobernadores y el peronismo por facilitar el avance del proyecto en el Senado.
La Confederación General del Trabajo volvió a endurecer su postura frente a la reforma laboral que impulsa el Gobierno y anticipó que intentará bloquearla «hasta el último minuto» en el Senado.
Vale recordad que el oficialismo aspira a convertir la iniciativa en ley el próximo viernes.
Octavio Argüello, uno de los cosecretarios generales de la central obrera y dirigente del gremio de Camioneros, aseguró que la estrategia sindical seguirá desplegándose en tres frentes: legislativo, judicial y en la calle.
«Vamos a seguir peleándola en todos los ámbitos. El último paro fue importante, como hace tiempo no se daba. El anterior no había sido tan efectivo, este fue mucho más profundo», sostuvo, tras la medida de fuerza general realizada la semana pasada en rechazo al proyecto.
Así, Argüello reconoció que el escenario parlamentario es complejo. «La instancia, que es difícil, es que no se acepten las correcciones que se hicieron en Diputados y se caiga la ley. Hasta último minuto vamos a intentar que sea así, pero no tenemos muy seguro que podamos lograrlo», expresó.
Asimismo, el sindicalista recordó que la central realizó cuatro paros generales en dos años y 13 movilizaciones, aunque planteó que el conflicto excede el plano gremial.
«Está demostrado que el problema no es gremial, es político. Nos falta una fuerza política que hoy está en crisis, tanto en el oficialismo como en la oposición», afirmó.
También cuestionó la salida del denominado Consejo de Mayo, al que definió como un espacio «de imposiciones» sin diálogo real con el Ejecutivo.
CRÍTICAS A GOBERNADORES DEL PJ
En el marco de la ofensiva sindical, Argüello apuntó contra mandatarios provinciales que, según denunció, facilitaron el respaldo legislativo al proyecto. Mencionó a gobernadores de Salta, Catamarca, Tucumán, Chubut y Santa Cruz, a quienes calificó de «entreguistas».
«Llegaron a negociaciones quizás por obras o financiamiento, pero no se puede vender la dignidad del pueblo por una zanja cuneta y dos metros de asfalto», apuntó, y agregó que, tras un primer contacto, dejaron de responder los reclamos sindicales.
Para el dirigente, la reforma implica un retroceso histórico en derechos laborales y advirtió que «el pueblo tiene memoria» de cara a futuros procesos electorales.




