Con 135 votos afirmativos, 115 negativos, y 0 abstenciones el oficialismo consiguió otra victoria en la Cámara de Diputados, y le dio a Milei la posibilidad de jactarse en la próxima apertura de sesiones ordinarias de un nuevo paso de la motosierra libertaria, esta vez sobre los derechos de los trabajadores.
La Libertad Avanza (95) logró el acompañamiento de los 22 miembros del interbloque Fuerza del Cambio que reúne al PRO, UCR, MID, Adelante Buenos Aires y Por Santa Cruz. Además, contó con los 9 integrantes de Innovación Federal (Salta y Misiones); los 2 diputados de Producción y Trabajo (San Juan), uno de La Neuquinidad y 2 de Independencia (Tucumán), ya que no votó el tercero, Javier Noguera.
También juntaron adhesiones de parte de Provincias Unidas, como la del diputado rionegrino, Sergio Capozzi, el jujeño Jorge Rizzotti y los santafesinos Gisela Scaglia y José Núñez. Los catamarqueños, que ayudaron para que el oficialismo consiga el quorum para el inicio de la sesión, ya habían adelantado que iban a rechazar el proyecto en la votación en general y así lo hicieron.
El proyecto deberá ahora volver al Senado tras la modificación que sufrió por la eliminación del artículo 44, que cambiaba el régimen de licencias médicas. El artículo que se retiró del texto por el rechazo social acumulado, que se plasmó en la presión de los bloques aliados, señalaba que durante las licencias por enfermedad el salario podría reducirse al 50% o al 75%, dependiendo de la situación del trabajador, en contraste con el esquema vigente que garantiza la percepción íntegra del sueldo por el tiempo que dure la enfermedad.
La Cámara alta tendrá que ratificar el proyecto modificado, o insistir con la versión original.
El cuestionado capítulo que proponía la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) consiguió los votos necesarios en la votación en particular y, con 130 votos afirmativos, 117 negativos y 3 abstenciones, se sostuvo en el texto. El gobierno logró así avanzar con uno de los artículos más discutidos y cuestionados del proyecto.
Los principales puntos de la Ley
Entre los puntos más polémicos se encuentra la baja de las indemnizaciones por despido, que plantea que el sueldo que se va a tomar para el cálculo no es el mejor sino el sueldo básico. Se excluyen así conceptos como vacaciones, aguinaldo, propinas o premios. A su vez, establece la creación del cuestionado Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que financia a las empresas para que puedan despedir empleados y que fue fuertemente criticado por la oposición en el Senado.
Por otro lado, la reforma habilita ampliar la jornada laboral diaria de 8 a 12 horas, y crea el banco de horas, que permitiría que las horas extra en vez de ser pagas sean “compensadas” en otra jornada laboral.
También se limitará el derecho a huelga y a realizar asambleas en horario laboral. Además, se declaran decenas de servicios como esenciales para limitar los paros, y restringir así la capacidad de lucha de los trabajadores.
La reforma crea un régimen específico para los servicios de reparto y movilidad a través de plataformas digitales que, en los hechos, establece que quienes realizan esas tareas sean considerados “prestadores independientes” y no trabajadores alcanzados por la Ley de Contrato de Trabajo.
Otro punto sensible del proyecto es la derogación de la Ley de Teletrabajo, vigente desde 2021. Esa norma regula el trabajo a distancia mediante el uso de tecnologías y garantiza que quienes realizan tareas desde su domicilio tengan los mismos derechos que el personal que trabaja de forma presencial.
Se derogan estatutos como el del Periodista, el del Peluquero y el del Viajante de Comercio, lo que busca eliminar regulaciones particulares que durante décadas establecieron condiciones propias para cada sector. También se afecta al Incaa, porque se elimina el fondo que financia y sostiene a la industria audiovisual argentina.
La reforma, igualmente ataca la prioridad que tenían los convenios por empresa sobre los convenios de actividad. Actualmente, un sindicato nacional negocia un piso de derechos para toda la rama, pero con la reforma, cada empresa puede negociar condiciones inferiores a ese piso nacional.
