Este martes, Patricia Bullrich volvió a reunirse con los referentes de los bloques dialoguistas, en la antesala del debate por la reforma laboral.
El encuentro tuvo una marcada intensidad debido a las negociaciones por el contenido del proyecto, ya que algunos artículos cargarían con un pesado impacto fiscal que preocupa a las provincias. Sobre esto, el capítulo impositivo sería el que no convence a los senadores que responden a los gobernadores alineados a La Libertad Avanza.
«Hemos aceptado muchas propuestas y muchos cambios, pero los vamos a dar a conocer recién en el recinto», aseguró Bullrich y reafirmó que nada irá contra la «bandera fundamental» del superávit fiscal. Seguido a esto, confirmó que la sesión será el 11 de febrero.
El cónclave se ubicó en las oficinas de la Unión Cívica Radical, donde los espacios que van por fuera del brazo kirchnerista acercaron sus observaciones al dictamen que se firmó en diciembre y que el Gobierno busca llevar a debatir la próxima semana.
Por otra parte, los bloques dialoguistas hicieron hincapié en su preocupación por la reducción del impuesto a las ganancias para sociedades incluidas en el proyecto, ya que, al tratarse de un medio coparticipable, esto se traduciría en una disminución directa en los recursos para las provincias.
