
La secretaria general de Gobierno, Carolina Meiriño, intentó llevar tranquilidad tras la preocupación generada entre los empleados públicos por los rumores de quita de beneficios, aunque sus declaraciones dejaron abiertas dudas sobre el futuro. Desmintió que se haya eliminado el refrigerio y calificó como falsa la información que circuló, asegurando que ningún trabajador fue notificado.
Sin embargo, reconoció que en el marco de la reorganización del Estado se están revisando bonificaciones otorgadas en gestiones anteriores, lo que mantiene la incertidumbre entre los empleados sobre posibles cambios más adelante. Si bien afirmó que los beneficios actuales se mantienen, remarcó que cada ministerio evaluará su continuidad según necesidades, un punto que no disipó del todo la preocupación del sector público.




