El diputado provincial Samuel Vargas, integrante de la Comisión de Asuntos Municipales de la Legislatura chaqueña, expresó su preocupación por la situación institucional que atraviesa la Municipalidad de Barranqueras. Según afirmó, su mayor inquietud es la falta de definiciones por parte de la intendente Magda Ayala respecto del cargo que asumirá a partir del 10 de diciembre.
«Velamos por la estabilidad y la previsibilidad de cada Ejecutivo Municipal, especialmente en momentos de transición que pueden afectar a los vecinos», señaló.
Vargas recordó que Ayala fue electa diputada provincial -cargo para el que debe presentarse a la sesión preparatoria del 1 de diciembre-, pero tampoco presentó renuncia ni pidió licencia ante el Concejo Municipal para definir si continuará como intendente. Además, figura como senadora suplente tras las últimas elecciones nacionales.
Ante este escenario, sostuvo que la comunidad necesita claridad: «La intendente no informó formalmente cuál de los tres cargos electivo ocupará a partir del 10 de diciembre», indicó. Y remarcó que esa definición es indispensable para garantizar el funcionamiento normal del Municipio.
El legislador apuntó también que la Carta Orgánica Municipal establece un procedimiento específico de sucesión cuando un intendente deja su cargo, toma licencia o asume otra función pública. Si ese mecanismo se hubiera activado, explicó, la ciudadanía ya sabría quién será su reemplazante en caso de que Ayala no continúe al frente del Ejecutivo.
Vargas aclaró que su posición no responde a intereses personales dentro del municipio: «No busco ocupar el sillón de la Intendencia; ese lugar lo elige el pueblo en 2027 y le vamos a ganar en las urnas», afirmó. En ese sentido, sostuvo que su intervención tiene como objetivo «asegurar previsibilidad institucional» y evitar situaciones como las registradas en el pasado, cuando la falta de definiciones políticas generó problemas administrativos y retrasos en el pago de sueldos.
El diputado informó que el próximo martes 25 de noviembre se llevará adelante la última sesión del Concejo Municipal previo al 1 de diciembre, instancia en la que Ayala debería comunicar oficialmente su decisión. De esa notificación dependerá que el Concejo pueda cumplir con lo que establece la Ley Orgánica de Municipios y con los procedimientos administrativos necesarios ante la Legislatura.
Vargas concluyó que su prioridad es «la transparencia del gasto público, el respeto institucional y el bienestar de los vecinos de Barranqueras».
