Dos peones rurales trasladaban ganado y murieron ahogados en Corrientes

La Policía de Corrientes confirmó el hallazgo de los cuerpos sin vida de dos trabajadores rurales que eran buscados desde el viernes en la isla Ibirapitá, cerca de Bella Vista. Se trata de Salazar y Ledesma, quienes realizaban tareas en la zona y fueron vistos por última vez mientras trabajaban en el traslado de ganado.
Según las primeras reconstrucciones, ambos peones se trasladaron a caballo hasta la isla para llevar ganado al continente y ponerlo a resguardo de la crecida del río. En ese contexto, habrían ido hasta una laguna interna para retirar una pantalla solar, cuando presuntamente perdieron pie y cayeron al agua.
El equipo de rescate encontró los caballos el domingo por la mañana y, posteriormente, halló el cuerpo de Salazar. Más tarde, los buzos tácticos localizaron a Ledesma. Este tipo de tareas rurales se vuelve urgente ante la creciente del Paraná, ya que dejar el ganado en las islas puede ocasionar pérdidas millonarias por el valor actual de los animales.
Mientras tanto, la situación hídrica continúa siendo compleja en Corrientes. La capital provincial permanece en estado de evacuación, con el río Paraná en 7,07 metros frente a la ciudad, por encima del nivel de evacuación establecido en 7 metros, según el relevamiento de Prefectura Naval. Además, el río continúa creciendo en ese tramo. Unas 340 personas debieron abandonar sus hogares: se trata de 90 familias que se autoevacuaron y permanecen en casas de familiares o amigos.
Aguas arriba, Itatí sigue siendo una de las localidades más afectadas, con casi 200 personas trasladadas a centros de evacuación y otras 18 que se autoevacuaron. En total, unas 650 personas debieron dejar sus viviendas en la provincia, cifra que incluye a los damnificados de Paso de los Libres, ubicada a orillas del río Uruguay.
Por su parte, Paso de la Patria también permanece en niveles de evacuación, mientras que Bella Vista y Goya continúan en alerta sobre el Paraná. En la ribera del río Uruguay, las localidades más complicadas son Alvear, La Cruz, Yapeyú y Bompland, donde el avance del agua mantiene en alerta a las autoridades y a los pobladores.




