
El gobierno nacional dispuso a comienzos de 2026 una recomposición salarial para los altos cargos del Poder Ejecutivo que implicó, en pocos meses, una duplicación de sus ingresos. La medida se formalizó a través del DNU 931/2025, publicado el 2 de enero, y alcanzó al jefe de Gabinete, ministros, secretarios y subsecretarios, dejando expresamente afuera al presidente Javier Milei y a la vicepresidenta Victoria Villarruel, cuyos haberes permanecieron congelados.
De acuerdo a lo difundido en diversos medios, el incremento no fue lineal sino progresivo a lo largo de los primeros meses del año. Hasta diciembre de 2025, un ministro percibía un salario bruto de $3.584.006. Con la entrada en vigencia del decreto, en enero ese ingreso prácticamente se duplicó al ubicarse en $7.129.501. En febrero volvió a actualizarse hasta alcanzar los $7.272.091, mientras que en abril —a cobrarse en mayo— llegó a $7.902.331. La proyección para mayo indica que los salarios escalarán a $8.020.866, consolidando así una suba superior al 120% en apenas cinco meses.



